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2.6.12

No me equivoqué

No me equivoqué.

No me equivoqué
de tenerte a mi lado
en tú alma encontré
un tesoro bien guardado.

Todo que me has entregado
es un amor tierno y sincero
en tú cariño he encontrado
la tranquilidad que espero.

A tú lado siempre caminaré
por el sendero de la ternura
mi sangre roja la entregaré
a ti, dulce criatura.

En tus manos depositaré
mi deslumbrante corazón
y cada día te obsequiaré
amor, ternura y pasión.

De ti me enamoré
por la sencillez de tú ser
y no me equivoqué
por la forma de tú querer.

Eres como una linda estrella
brillas para darme felicidad
rápida como una centella
y antídoto de mi enfermedad.

Guardiana de mis sueños
y manantial de mi vivir
con tus despertares halagüeños
me sacias mi sed con tú elixir.

Mientras respiro la brisa
y contemplo tú mirada
siempre hay una linda sonrisa
de mi bella y dulce amada.

1.3.11

¡Ay Corazón mío, de mis sentimientos!

¡Ay Corazón mío, de mis sentimientos!

¡Ay corazón mío, de mis sentimientos, eres el alma
de mi existencia, te siento tanto dentro de mí como
el aire que respiro, escucho la fuerza de tus latidos
como el péndulo de un reloj, unos latidos generosos
y que me dan fuerza para seguir amando con mucha
ternura y pasión!

¡ Ay corazón mío tan generoso, que bombeas mis
venas y riegas mi cuerpo con sangre solidaria,
sangre rojiza como las rosas rojas de mi rosal,
que brotan al alba por sus pétalos floridos,
dejando caer una pequeña llovizna en forma
de espina, que se clava en mi pecho dolorido!

¡Ay corazón mío, tú eres mi razón de ser,
me acompañas en mis sufrimientos, y tristezas
eres mi guía y salvador de mis preocupaciones.
Sin ti no podría vivir, ni compartir mis bellos
momentos, con la persona que tanto he amado!

¡Ay corazón mío, que alivias mi alma y purificas
mi sufrimiento y el dolor. Tú eres mi gran apoyo
de mis lágrimas derramadas por un amor querido,
que se fue de mi lado, dejando un gran vacío
en el interior de mi cuerpo sufrido!

¡Ay corazón mío, que eres tan bello,
y tan hermoso, no puedo describir tú belleza,
lo hago en forma de poesía, con unas cuantas
lágrimas que se me escapan de emoción, sin
tus latidos no podría sentir la ternura, ni la
pasión, eres mi fuerza espiritual, que
necesito para volver a sentir la misma
ilusión de vivir!


20.1.11

Rosa Eterna

Rosa eterna.

Rosa eterna, rosa roja de mi jardín
y de suave perfumar, eres la rosa
que me inspiras ilusión, y rejuvenece
mi noble corazón.

Hermosa rosa aromática de pétalos
floridos, que en mi pecho adornas,
penetra en mi alma y envuélveme
con tú fragancia, al amor eterno.

Rosa roja, color de la sangre,
cual mi sangre es tú color,
la que se derrama de mis dedos
por el rasguño de un espino,
mientras olía tú suave olor.

Te admiraba por tú hermosura
como se admira a una estrella,
o como se contempla el sol. 
Con tú belleza me encandilaste,
en mi vida entraste y a mi corazón
enamoraste.

¡Hay! Rosa eterna de espinos generosos,
que brotan de tú hermoso tallo silvestre,
te tomé como si fuera mi rosa adorada,
temiendo que alguien te cogiera,
defendiendo tú inocencia y en mi
pecho te clavaste.

20.11.10

Tú dulce mirada.

Eres tan linda y a la vez tan cálida
y dulce. La dulzura de tus palabras,
son las delicias de tus suaves caricias.

Eres el rostro hermoso de un Ángel
caído del más alto cielo, para ser amada,
y llenarme, de sueños del pasado y del
presente tan esperado.

Tus ojos brillan como un rayo de luz,
y de los destellos que deprende, se
refleja toda tú belleza, como dos esmeraldas,
para complacer mi dulce corazón enamorado.

De tú dulce mirada, me atrae esos
lindos ojos verdes, que fijamente
me miran y una lágrima aislada
se te escapa y se desliza por mi
cuerpo temeroso, con muchos
sentimientos de amor.

La sangre que corre por tus venas,
es sangre sincera, que bombea tú
hermoso corazón, y yo prisionero
de ese amor verdadero, que tú siempre
me regalas, con mucho cariño y pasión.